Al desviado culto a la virgen María. Un cura sabio gritará a los cuatro vientos con un megáfono: "Espíritu Santo de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén." El único y suficiente mediador y Salvador es Cristo Jesús, sin escoltas o subsecretarias. María no era la madre De Dios ni Eva era su bisabuela. María fue madre de la humanidad de Dios, no de su divinidad, que muy distinto. El que nos lleva de la mano a los pies del Redentor es Dios Espíritu Santo.